¿Me presta una semilla señor bibliotecario?

La Biblioteca de la Escuela Politécnica Superior de Huesca ha inaugurado un novedoso sistema de préstamo de 70 especies diferentes de semillas.

¿Se imagina acudir a una biblioteca y en lugar de solicitar el préstamo del último libro de Eduardo Mendoza, premio Cervantes 2017, pidiera un sobre con diez semillas de pepino que luego usted se compromete a devolver, una vez terminado el ciclo vegetativo de esta planta?

Pues no hace falta que se imagine nada porque la Biblioteca de la Escuela Politécnica Superior de Huesca cuenta con un novedoso servicio de préstamo de semillas de plantas hortícolas de Aragón, cuyos destinatarios, en primera instancia, van a ser los miembros de la comunidad universitaria, preferentemente los usuarios de los huertos ecológicos.

Biblioteca de semillas Huesca

La colección inicial está formada por 75 especies de plantas hortícolas provenientes del Banco de Germoplasma de Especies Hortícolas del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón.

En concreto son 19 variedades de lechuga, 10 de sandía, 28 de melón, 7 de calabaza y calabacín, 6 de pepino y 5 de plantas aromáticas y ornamentales.

En cada sobre que se entrega se incluye una media de entre 10 y 25 semillas. Cuenta con una ficha descriptiva que contiene una completa serie de datos, entre los que no pueden faltar la variedad, especie, origen, número de semillas o fechas de devolución. Sin olvidar de la signatura topográfica y el código de barras que lo identifica para el préstamo, como ocurre con el resto de libros que se prestan diariamente en la biblioteca de la Escuela Politécnica.

Más información en: Suplemento Heraldo del Campo

Las bibliotecas humanas

Donde se consultan personas en lugar de libros.

Desde hace unos años las bibliotecas están experimentando cambios drásticos. No es solo que los catálogos tengan que adaptarse a los nuevos tiempos y a las nuevas tecnologías que estos conllevan, es que el concepto de biblioteca como recinto lleno de libros donde se accede a información ha quedado obsoleto. Antes bien, el cambio que están experimentando las bibliotecas consiste en redefinir su papel dentro de la sociedad. Ya hemos mencionado algunos experimentos interesantes en este sentido. Bibliotecas donde hay servicios sociales para ayudar a personas en situaciones desfavorecidas; o donde se presta prácticamente de todo, además de libros. Otra experiencia llamativa son las bibliotecas humanas, donde se pueden consultar personas en lugar de libros.

La biblioteca humana es una experiencia que inició la ONG Stop the Violence en la ciudad danesa de Copenhague en el año 2000, dentro del Festival de Roskilde ‒uno de los mayores festivales de verano en Europa‒. Su objetivo fue, desde un primer momento, disminuir la discriminación entre los jóvenes celebrando la diferencia y promoviendo el diálogo, la tolerancia, la comprensión hacia personas provenientes de diferentes estilos de vida o culturas y el aprendizaje. En ese momento había en Dinamarca una enorme confluencia de personas de distintas culturas, religiones y razas y se extendió en la sociedad danesa una especie de sentimiento de invasión. Precisamente para contrarrestar esta creencia se le dio forma a la biblioteca humana, una plataforma para fomentar el diálogo entre personas que en condiciones normales no hablarían jamás, consiguiendo poner en entredicho prejuicios y estereotipos, y ayudando a afianzar la cohesión social.

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Los usuarios que acceden a ella y consultan su catálogo en lugar de encontrar libros tradicionales hallarán personas con historias que contar y con las que se podrán sentar cara a cara durante media hora, no solo para escuchar sino para dialogar. Personas que en condiciones normales se vean excluidas de la comunidad por su condición social, económica, política o incluso física; personas que se hayan visto expuestas a la crítica o a los prejuicios de otras personas; que tengan algún tipo de discapacidad; que hayan sido desplazadas; o que se hayan visto sometidas a una situación de violencia; exalcholólicos o exdrogadictos; prostitutas.

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«No juzgar un libro por su cubierta», es la frase que mejor describe el proyecto. Pero aunque en las bibliotecas humanas se priorice la marginación, para poder integrarla dentro de la comunidad, cualquier persona es libre de contar su historia. Desde que empezaran a funcionar se ha extendido a más de 50 países por todo el mundo. Lo único que se necesita es gente dispuesta a contar sus historias y personas que quieran escuchar.

Fuente: Humanlibrary.org

El gato Kuzya obtiene puesto como “asistente de bibliotecario”

En Rusia, un ex gato callejero, llega a vivir a una biblioteca en donde descubren sus habilidades laborales y lo contratan como asistente. “Kuzya! ahora usa corbatín y vigila que nadie haga ruido dentro de la biblioteca.

En la ciudad rusa de Novorossiysk, un gato llamado Kuzya, fue nombrado asistente de bibliotecario. Los empleadores de Kuzya, afirman que es muy disciplinado y se desenvuelve muy bien con todo lo relacionado a los libros.

Gato bibliotecario

Cuando Kuzya llegó a la biblioteca, decidieron adoptarlo como una mascota más, no obstante, el gatito demostró grandes habilidades y empezó a ayudarles en el trabajo de vigilancia, revisando que nadie hiciera ruido dentro de la biblioteca. Gracias a su labor, personal de la biblioteca decidió darle el puesto. 

El felino obtuvo su empleo en tiempo récord, recibió un contrato y registro laboral oficial. Todos los documentos utilizados en la contratación de Kuzya son legales y cuentan con total validez.

Debido a la importancia de su cargo en la biblioteca, Kuzya ha tenido que cambiar su forma de vestir y ahora usa una pajarita que le da un aire de mayor autoridad.

Fuente: sdpnoticias.com

Aparece el Códice Calixtino en un garaje cerca de Santiago

Ayer encontraron por fin el tan ansiado Códice Calixtino, sustraído de la Catedral de Santiago hace un año aproximadamente.

El deán compostelano junto al Códice

Uno de los detenidos durante los interrogatorios, fue el que desveló el lugar donde se escondia. En una bolsa de plástico en un garaje en Milladoiro, cerca de Santiago de Compostela, allí lo encontraron en buen estado de conservación, conservando intactas unas marcas de página que tenía de una investigación científica. Por lo que según el deán compostelano lo más seguro es que ni lo hubiesen abierto.

Una gran noticia sin duda.

Fuente y más información: LaVozdeGalicia.es

10 razones para amar las bibliotecas públicas

Este blog se solidariza con la campaña que lleva a cabo la Plataforma contra el préstamo de pago en las bibliotecas.  

En él que se apoya a las bibliotecas y a los servicios que ofrecen ya que las Bibliotecas públicas no son un gasto, son una inversión siempre.

Si quereis máis información sobre esta campaña seguir… Yo amo las bibliotecas públicas  en Facebook.